martes, 22 de julio de 2008

ENJAMBRE


Habían dado la orden de llenar el buche y salir de la colmena, cuando el sol estaba en lo alto, cuando más calor hacía, no había casi humedad y sin saber muy bien cómo, unas seguimos a otras y nos fuimos a un carrasco cercano.Nuestra nueva reina estaba allí con nosotras, en el centro de todas nosotras. Al rato ella decidió cuál iba a ser nuestro nuevo alojamiento y hasta allí la seguimos. Era una vieja colmena, algo sucia por estar abandonada, en cuanto estuvimos instaladas, empezó la limpieza para convertir aquella casa en hogar.